
Quisiera…
aprender a patinar
y convertirme en un excelente nadador.
Despertar una mañana
y descubrir ante el espejo
aquel rostro de mis diez años,
aquellos ojos limpios, luchando entre cabellos
por eclipsar al sol con su brillo.
Reflexiones, meditaciones, prosa espontánea, poesía de otro tiempo… Discursos que me rondan y a veces hasta me quitan el sueño, pero que resultan difíciles de compartir en un mundo tan agitado y saturado de información. A los que por aquí vaguen: G R A C I A S por escuchar. Una historia no esta del todo completa hasta tanto no sea compartida.

Quisiera…
aprender a patinar
y convertirme en un excelente nadador.
Despertar una mañana
y descubrir ante el espejo
aquel rostro de mis diez años,
aquellos ojos limpios, luchando entre cabellos
por eclipsar al sol con su brillo.

2.
Al final de la larga y oscura mesa
más allá de los fríos cristales
entre escombros y deshechos
por encima de la piedra enmohecida
y enmarcado por una red de acero
allí, justo a mi izquierda
cercano y fiel como nadie
cada mañana te encuentro.