Han sido más de cuatro años de silencio en mi caso, poco menos en el caso de fray Luis de León y esperemos que muchos muchos más, en el caso del Sr. Sánchez. Tras «una noche oscura con ansias en amores inflamada» -esto si es de san Juan de la Cruz- y en respuesta a los signos de los tiempos, y peticiones varias: Estoy de vuelta…
Figuras de porcelana
Llevo días recordando, tanto dormido como despierto, un par de figurillas de porcelana que adornaban un robusto mueble de caoba en la vieja casa de mi querida Guanchi, donde transcurrió parte de mi infancia.
Se trataba de una Julieta y un Romeo, muy muy antiguos, no es que fueran piezas únicas, ni mucho menos, lo que me hace recordarlas es el hecho de que el Romeo, estaba algo roto y maltraído, al punto de que su cabeza estaba sujeta por un aplique de papel enrollado que cual arteria aórtica la mantenía, a duras penas, unida a su cuerpo.
Deseos
En solitarias noches de mercenario insomnio
vuelve el recuerdo de los viejos sueños
enmohecidos y vagos.
Pero son los tuyos
ya imposibles
-o tal vez cumplidos y satisfechos-
los que aletean en mi espalda
provocando un agradable cosquilleo
como hadas encantadas que me hacen dudar
si realmente estoy o no despierto.
Se me hace lava la nieve entre mis manos
se corrompen en mi vientre
los frutos del invierno…
Amanece y miro sorprendido
los matices púrpuras que me regala unos instantes
Alguien desde el cielo.
Es entonces cuando las hadas se espantan
y comienzo a notar el paso del tiempo
se hace la luz
o se instala la sombra, da igual,
que puede importarme eso
voy a buscarte, hasta el agotamiento
tal vez aparezcas, tal vez no
ahora todos los sueños
se han unido en único deseo
¿imposible?
quién puede saberlo
si hacerlo realidad va unido
a una eternidad de silencio.
Lo Uno y lo Múltiple
He buscado explicación física, he intentado con remedios químicos y hasta he probado soluciones religiosas y ascéticas, todo en vano…Todos se van, y el espacio-tiempo me sobreviene inútil y estéril, como una masa inerte que he de arrastrar mientras dura su ausencia.
Pero luego regresan, y vuelvo a notar el flujo vital en las venas, recobro el sueño, el apetito, el dolor de espalda, en una palabra: La Vida, suspendida tras su partida.
Al final nada nos deja, ni nos abandona… NADA.
Todo lo que realmente hemos amado y nos importa, permanece para siempre con nosotros.
Sin quererlo, mi unidad ha cedido su cetro a un todo, un todo cuando menos extraño y curioso, pero un todo al fin y al cabo: lleno de belleza en su imperfección, de armonía en su perenne conflicto, de eternidad en su esencia, y ser parte de él es hoy por hoy la sal de mi existencia.
Mirando al mar
Cantares del Viento
Es verdad que estoy triste, pero tengo
sembrada una sonrisa en el tomillo,
otra la escondí en Saturno
y he perdido la otra no sé dónde.
(Emilio Ballagas, Nocturno y elegía)
No fui yo
–quien con cálido y húmedo aliento–
vistió de primavera mi eterno invierno.
Fuiste tú la marea, el huracán, el fuego…
Yo sólo arena, palmera, leño.
Me creí con fuerzas,
atravesé el océano,
alcancé a ver la orilla.
Pero pronto se hizo noche,
cesó el canto de las olas,
me cubrieron el frío, la oscuridad, el silencio.
¡Ya no quiero mis alas!
¿De qué me sirve ya el cielo?
Si no puedo tenerte,
entonces…
¡Déjame ser el viento!
Yo sufro, ¿y tú?
En las páginas personales todo es armonía, alegría, fiesta y bonanza. He dedicado las dos últimas horas en ese pequeño experimento que venía gestando en mi desocupada y perdida cesera.
He recorrido páginas y más páginas personales de amigos y viejos conocidos, y nada, ni una sola mala noticia, ni una sola cara triste, nada desagradable… Conclusión a priori: vivimos en un mundo lleno de armonía, color, belleza y felicidad.
Como una ola…
El auténtico dolor va y viene, como las olas del mar, no puede ser continuo por naturaleza, sería imposible de sobrellevar.
No, Gracias…
Hace unos días escuche en la tele que teólogos-científicos instalados en una estación con un telescopio de alto alcance, investigaban en el espacio exterior los fundamentos de la fe, vamos que «buscaban en el Universo, las respuestas a la fe que no encuentran aquí en la tierra»…
Sincronización en curso…
Todos tenemos recuerdos…Recuerdos dulces de nuestra infancia, como cuando junto a nuestro padre preparábamos una enorme cometa que luego llevaríamos a volar en una tarde de domingo cualquiera y que con el paso del tiempo, terminaría por quedarse en nuestra memoria como la más mágica tarde de nuestra vida…








